abril 2014 Archives

Aunque hay que realizar más estudios, una investigación reciente sugiere que un sencillo análisis de sangre podría ayudar a predecir el riesgo de ataque cardiaco en los pacientes que experimentan dolor de pecho.

Ss36041El estudio sueco halló que los pacientes con dolor de pecho que tienen unos niveles indetectables de una señal química en particular, conocida como “troponina T cardiaca de alta sensibilidad”, en la sangre, sin ninguna señal de una reducción en el flujo sanguíneo, tienen un riesgo muy bajo de ataque cardiaco durante el mes posterior.

Los autores del estudio, presentado en Washington D.C. en la reunión anual del Colegio Americano de Cardiología (American College of Cardiology), creen que la prueba podría ayudar a prevenir muchas admisiones innecesarias en el hospital.

“El dolor de pecho es un síntoma potencialmente letal, además de ser muy común”, planteó en un comunicado de prensa de la reunión la autora líder del estudio, la Dra. Nadia Bandstein, del Instituto Karolinska en Solna Suecia. “En nuestro hospital, es el segundo tipo de síntoma más común reportado en el departamento de emergencias. Dado que no hay formas establecidas de descartar rápidamente un ataque cardiaco, muchos pacientes son admitidos al hospital sin necesidad, con un alto costo para el paciente y para la sociedad”.

Según Bandstein, “utilizar este análisis de sangre junto con un ECG [electrocardiograma] ahorrará unas 500 a 1000 admisiones al año tan solo en nuestro hospital, lo que nos permitirá utilizar las camas para pacientes más enfermos”.

Pero se necesita más investigación. Y los expertos anotan que los estudios presentados en reuniones médicas por lo general se consideran preliminares hasta que se publican en una revista revisada por profesionales.

Como explicaron los investigadores, la troponina T cardiaca altamente sensible es una señal química en la sangre que puede ayudar a los médicos a detectar el daño en el corazón. Es un factor relativamente nuevo utilizado para diagnosticar el ataque cardiaco, y se puede detectar en la sangre varias horas antes que los métodos más antiguos de medir las troponinas.

Para llevar a cabo el estudio, el equipo de Bandstein analizó los análisis en sangre de esta señal química en casi 15 000 pacientes que acudieron a salas de emergencias de Suecia entre 2010 y 2012. Se concentraron en más de 8900 pacientes con niveles indetectables de troponina que tampoco mostraron señales de daño cardiaco por un flujo sanguíneo reducido. La edad promedio de los pacientes era de 47 años.

Entonces, los investigadores examinaron cuántos de estos pacientes luego sufrieron un ataque cardiaco en un periodo de 30 días. En ese periodo, apenas 39 de los pacientes incluidos en el estudio sufrieron un ataque cardiaco, reportaron los investigadores. De éstos, 15 no mostraban señales de daño debido a un flujo sanguíneo reducido.

En general, apenas uno de cada 594 pacientes que acuden a la sala de emergencias por dolor de pecho sin señales de daño cardiaco y niveles indetectables de troponina están en un riesgo inmediato de ataque cardiaco, calcularon los investigadores.

El estudio halló una probabilidad del 99.8 % de que este subconjunto de pacientes no estuviera en riesgo de ataque cardiaco, y una probabilidad del 100 % de que no estuviera en riesgo de muerte. Esto fue así incluso cuando se tomaron en cuenta otros factores de riesgo de la enfermedad cardiaca y la duración de los síntomas de los pacientes.

“A pesar de nuestras observaciones antes del estudio, nos sorprendió la potencia de nuestros hallazgos”, anotó Bandstein.

Las directrices actuales recomiendan que se evalúe la troponina T cardiaca de alta sensibilidad al menos tres horas tras el inicio de los dolores en el pecho. Esto significa que, usualmente, los pacientes deben ser admitidos en el hospital. Los autores del estudio dijeron que los hallazgos sugieren que solo una prueba sería necesaria, lo que podría prevenir algunas admisiones innecesarias en el hospital.

Dos expertos estadounidenses en el corazón dijeron que el estudio respalda la validez del análisis sanguíneo.

“Este estudio provee unas crecientes evidencias para el uso selectivo de la troponina T cardiaca de alta sensibilidad para ayudar a evaluar a los pacientes con dolor de pecho por un posible ataque cardiaco”, comentó el Dr. Robert Glatter, médico de emergencias del Hospital Lenox Hill, en la ciudad de Nueva York.

Pero hizo dos advertencias. En primer lugar, se necesitan más estudios para validar la precisión de la prueba. Y en segundo lugar, que una pequeña minoría de pacientes si sufrió luego un ataque cardiaco en el mes después de obtener un resultado bueno en el análisis.

“Es importante saberlo, porque tener un solo (resultado del análisis) de la troponina normal o negativo no descarta del todo el riesgo de sufrir un ataque cardiaco tras el alta del departamento de emergencias”, dijo Glatter.

Aunque los resultados son promisorios, descartar un ataque cardiaco o angina (un dolor de pecho vinculado con el corazón) en los pacientes de alto riesgo con antecedentes de diabetes, enfermedad cardiaca o una atención cardiaca anterior “podría resultar problemático basándose en una sola muestra de sangre”, añadió. “Se debe tomar en cuenta todo el panorama de la naturaleza del dolor de pecho, además de otros síntomas que se presenten”.

El Dr. Sripal Bangalore es director de investigación del Laboratorio de Cateterismo Cardiaco de la Escuela de Medicina de la NYU, en la ciudad de Nueva York. Apuntó que el estudio es “convincente, dado el gran número de pacientes incluidos, y muestra que un sencillo análisis de sangre, en combinación con un ECG, puede potencialmente evitar miles de admisiones en el hospital todos los días de pacientes que presentan dolor de pecho”.

Pero Bangalore añadió que “sin embargo, hay que tener mucho cuidado de no concluir que lo contrario es cierto, [o sea], que si se tiene la troponina de alta sensibilidad elevada se sufrirá de un ataque cardiaco, dado que hay datos que sugieren que está elevada tras correr un maratón”, por ejemplo.
marzo 31/2014 (Medlineplus)
Editores:
Lic. Heidy Ramírez Vázquez
Dra. María T. Oliva Rosello

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Cuando alguien sufre una conmoción cerebral, puede ser difícil saber la gravedad de la misma y el tiempo de recuperación que será necesario, pero un nuevo análisis de sangre podría ayudar a resolver estas cuestiones.

hockeyUnos investigadores suecos informan de que han encontrado una manera de analizar la sangre en busca de una proteína llamada tau total (T-tau), que es liberada cuando el cerebro se lesiona. La cantidad de T-tau aparentemente es clave para el diagnóstico de una conmoción cerebral y la predicción de cuándo pueden volver a jugar los jugadores.

“Tenemos un biomarcador (indicador) que está elevado en la sangre de los jugadores con una conmoción”, afirmó el investigador principal, el Dr. Pashtun Shahim, del departamento de neuroquímica del Hospital Universitario de Sahlgrenska, en Molndal. “El nivel de T-tau presente durante la primera hora después de la conmoción se correlaciona con el número de días que se tienen los síntomas. Podemos usar este biomarcador para diagnosticar la conmoción y para monitorizar el trascurso de la conmoción hasta que el paciente se libere de los síntomas”.

Shahim añadió que al ver cómo el nivel de T-tau disminuye con el tiempo, es posible predecir cuándo desaparecerán los síntomas como el mareo, las náuseas, los problemas de concentración, los problemas de memoria y los dolores de cabeza.

Este ensayo inicial contó con solo 28 jugadores de hockey, de modo que los hallazgos han de reproducirse en ensayos más grandes, indicaron los investigadores, y Shahim sospecha que pasarán un par de años antes de que este análisis llegue a la práctica clínica.

El informe aparece en la edición en la revista JAMA Neurology (doi:10.1001/jamaneurol.2014.367).

El Dr. Robert Glatter, director de medicina deportiva y lesiones cerebrales traumáticas del departamento de medicina de emergencias del Hospital Lenox Hill de la ciudad de Nueva York, afirmó que el hallazgo es importante.

“Identificar un marcador fiable que se correlaciona con la gravedad de la lesión cerebral, y también con la recuperación, puede ayudar a hacer un seguimiento del progreso y las mejoras tras una conmoción, y esto puede proporcionar una medida objetiva para el momento en que sea seguro que vuelvan a jugar”, dijo Glatter.

“Se trata de un estudio muy promisorio que abre la puerta a la observación de biomarcadores que pueden ayudarnos a ofrecer una mejor atención médica a los deportistas con conmociones cerebrales”, añadió.

Para realizar el estudio, el equipo de Shahim examinó las conmociones de 288 jugadores de la Liga Sueca de Hockey. Desde septiembre de 2012 hasta enero de 2013, identificaron a 35 jugadores con conmociones, 28 de los cuales fueron incluidos en el estudio.

Estos jugadores realizaron repetidos análisis de sangre horas y días después de la lesión, y después de volver a jugar.

Los investigadores hallaron que los jugadores que sufrieron una conmoción tenían niveles de T-tau más altos en la sangre que los niveles medidos antes de que empezara la temporada de hockey.

Se observaron los niveles más altos de T-tau en la primera hora tras la conmoción y esos niveles se redujeron a lo largo de las siguientes 12 horas, aunque seguían siendo elevados seis días después.

Los niveles de T-tau también se asociaron con la cantidad de días que pasaron hasta que los síntomas de la conmoción desaparecieron y hasta que los jugadores volvieran a la competición de forma segura, indicaron los investigadores.

“Este tipo de análisis es realmente necesario”, dijo el Dr. Robert Duarte, neurólogo en el Instituto de Neurociencia Cushing de North Shore-LIJ en Manhasset, Nueva York.

El único tratamiento para la conmoción es el descanso, y saber cuánto tiempo tiene que esperar un paciente antes de volver a la actividad normal es difícil, explicó.

“Este análisis podría ser útil de forma cotidiana, y ayudar a los pacientes a volver a la escuela, al trabajo y al juego”, indicó Duarte.

La conmoción, también llamada lesión cerebral traumática leve, es un problema en aumento para los deportistas de todos los niveles: profesionales, universitarios, estudiantes de secundaria e incluso de intermedia.

Las conmociones leves normalmente no provocan la pérdida de la conciencia, pero pueden resultar en mareos, náuseas, problemas de concentración, problemas de memoria y dolores de cabeza. Las conmociones graves pueden causar una pérdida temporal de consciencia.

La mayoría de los síntomas desaparecen en los días o semanas después de la lesión, pero algunos pacientes pueden sufrir los síntomas durante más de un año tras una lesión.
marzo 14/2014 (Medlineplus)

Shahim P, Tegner Y, Wilson DH, Randall J, Skillbäck T, Pazooki D.Blood Biomarkers for Brain Injury in Concussed Professional Ice Hockey Players.JAMA Neurol. 2014 Mar 13

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